Una conversación con Diego Halffter, CEO y fundador de Nyvia
La inteligencia artificial no sustituye a las personas, las amplifica. Esa es la tesis central de Diego Halffter, fundador de Nyvia y DH2, reconocido por Forbes como uno de los top 20 líderes de inteligencia artificial en México. En esta entrevista habla de casos concretos, del verdadero reto de adoptar IA en las empresas, y de por qué la frontera entre éxito y fracaso no es tecnológica, sino humana.
¿Qué oportunidades ofrece la IA a las empresas para hacer la diferencia?
Voy a ser honesto: hoy, no todas las empresas necesitan inteligencia artificial generativa. Pero todas deben aprender a convivir con sus efectos. La IA permite diferenciarse al ofrecer velocidad, personalización y capacidad para anticipar comportamientos. Eso genera ventajas competitivas reales. Dicho esto, hay que ser muy prudentes con las compañías que aún no han consolidado su transformación digital. Antes de cualquier producto de IA, necesitas una buena fuente de información. Sin datos de calidad, ninguna solución funcionará.
¿Qué diferencia concreta tiene una empresa que integra IA frente a una que no lo hace?
Las diferencias son abismales. Hablamos de agilidad para adaptarse, precisión para tomar decisiones y capacidad de escalar sin perder eficiencia. He visto compañías duplicar su tasa de conversión de clientes, reducir mermas logísticas en 40% o más, y automatizar procesos que antes tomaban semanas.
El mensaje que quiero dejar es este: la IA no sustituye todo, pero amplifica lo que ya haces bien. Me gusta verlo como un multiplicador de impacto. Si hoy vendes 100 y lo implementas bien, puedes vender 150 o 200. No es magia, es palanca.
¿Cómo responden los equipos cuando se enfrentan a la IA?
El reto técnico se ha reducido drásticamente en los últimos años. El reto humano, en cambio, ha empeorado. Y ese es el verdadero problema que pocas empresas están resolviendo bien.
Al inicio de casi cualquier proyecto vemos escepticismo, y en muchos casos miedo genuino a ser reemplazado. Ese miedo tiene una fuente clara: los medios y fuentes de información que hablan de la IA como si fuera un androide que viene a quitarnos el trabajo. La realidad es completamente distinta.
Cuando desde el inicio se involucra al equipo en el diseño, y se les da formación adecuada, el miedo se transforma en poder. He visto cómo los mayores promotores internos de proyectos de IA terminan siendo las personas que al inicio eran las más escépticas. Eso es lo más satisfactorio de este trabajo.
La verdad clave es esta: cualquier cosa que se imponga genera fricción. La adopción exitosa no se decreta, se construye con los equipos desde el principio.
¿Puedes compartir casos de éxito concretos?
Mis favoritos son los de supermercados, porque fui Chief Data & Analytics Officer de Justo, el primer supermercado sin tiendas físicas en México. Ahí logramos reducir la merma de producto de más de 35% a 3%, y seguía bajando. Normalmente, en productos frescos como frutas, verduras y carnes, una merma de 35% se considera estándar. Nosotros nos preguntamos: ¿cómo lo reducimos lo más posible? A través de modelos de datos que luego se convirtieron en productos de IA, llegamos a ese 3%. Además, aprendimos a anticipar qué productos serían clave para nuestros consumidores, no en un mes, sino hoy mismo, y en qué momento exacto los necesitarían.
Otro caso relevante: trabajé con una aseguradora que automatizó el triage de reclamos y redujo el tiempo de respuesta de cinco días a menos de doce horas. En una empresa de consumo masivo aceleramos el lanzamiento de nuevos productos al mercado usando IA. Y en una farmacéutica implementamos un agente conversacional para apoyar a la fuerza de ventas, lo que les permitió multiplicar resultados sin reemplazar a nadie, sino potenciando lo que ya hacían bien.
Vale la pena recordarlo: existe una IA "tradicional" que muchas empresas ignoran en favor del furor por lo generativo. El impacto de esos modelos puede ser enorme, y muchas compañías lo están dejando sobre la mesa.
¿En qué sectores es más fácil implementar IA con éxito?
Es más sencillo en los sectores que parten de un trasfondo cuantitativo: financiero, consumo masivo, retail y logística. Tienen datos en abundancia y procesos listos para escalar. También he visto resultados muy rápidos en pymes que están arrancando, porque pueden convertirse en empresas AI-first desde el inicio, lo que les da una agilidad para transformarse que las grandes organizaciones rara vez tienen.
Pero la frontera real no es sectorial. Es cultural. En todos los sectores mencionados hemos tenido grandes casos de éxito, y también hemos visto fracasos. La diferencia no la hace la industria, la hace la disposición a cambiar la forma de trabajar.
¿Dónde están las mayores oportunidades hoy?
En los sectores con alto volumen de datos no estructurados. El número uno, y en el que me he enfocado mucho recientemente, es salud. Le siguen educación, el ámbito legal y los medios de comunicación. También veo oportunidades enormes en manufactura avanzada y energía, donde la optimización impacta directamente en costos y sostenibilidad.
Pero insisto: la variable más importante no es el sector. Las organizaciones que están ganando son las que se atreven a cambiar su forma de trabajar de verdad, no solo a instalar herramientas. Eso implica un cambio profundo, no solo estructural, sino en la mentalidad de quienes las lideran.
Diego Halffter es CEO y fundador de Nyvia, consultoría especializada en estrategia de datos e inteligencia artificial para grandes corporativos en México. Reconocido por Forbes como uno de los top 20 líderes de IA en el país, con más de quince años de experiencia liderando transformaciones digitales.
Este artículo es una versión editada de la entrevista originalmente publicada en la revista OI - Orgullo ITAM, edición Primavera (Marzo / Abril / Mayo 2026). Agradecemos a la revista y al equipo editorial del ITAM por el espacio y la conversación.
